• +Racing
    04 / 09 / 2017
    Un despropósito para ellos

    Suspensiones de pruebas

    Un despropósito para ellos

    Este pasado fin de semana se suspendieron dos pruebas en El Hierro y Fuerteventura.

    Parece que se pusieron de acuerdo, pero lamentablemente dos pruebas automovilísticas en Canarias fueron suspendidas con horas de diferencia, La subida a La Cumbre en la isla de El Hierro y el Rally de Tierra de Antigua en la isla de Fuerteventura.

    Hacer una reflexión positiva de estos hechos es muy complicado, pero lo que sí podemos hacer es aprender de nuestros errores. Porque ahora es muy fácil buscar a los culpables y clavarlos en la cruz, pero estas cosas se tienen que solucionar antes, porque hay muchos damnificados.

    Y ahora llega el turno de las preguntas ¿No hay un protocolo para la organización de las pruebas automovilísticas? ¿Dependemos sólo de un papel? ¿Quién se hace cargo ahora de todos los gastos? ¿Para qué están las federaciones?.

    La verdad es que siempre pagan los mismos, los equipos. El deporte del motor es de los más ingratos que existen, si comparamos gastos y premios. Lo único que queda es la alegría de cada uno de los participantes por competir en lo que mas les gusta e ir superando sus propias metas.

    Sólo acercarse a ese sueño cuesta mucho dinero y esfuerzo, pedir permisos en el trabajo y buscar la complicidad de la familia y amigos, todo ello, hace que cada competición en la que decidan salir sea toda una odisea. Y si cuando todo eso “cuadra” los que fallan son las federaciones e instituciones públicas, ¿qué nos queda?.

    Siempre pagan los mismos

    Y es que siempre pagan los mismos, los equipos, que resulta el eslabón más débil de todo este “tinglado”. A ellos se les exige la licencia, la vestimenta y el casco, coches homologados, estrictas medidas de seguridad, neumáticos homologados, pagar religiosamente la inscripción de la prueba “antes” de celebrarse, pasar unas verificaciones técnicas y un control de la Guardia Civil de Tráfico.

    Todo esto está muy bien y no conozco a nadie que se queje de todo este entramado burocrático, pero … ¿qué pasa cuando se suspende una prueba? ¿Cuáles son sus derechos? ¿A quién y qué reclamar?.

    El peso no debe caer “solamente” en las organizaciones, para eso están las federaciones y por supuesto las instituciones públicas, que deben velar sí o sí por el deportista, que siempre es eslabón más débil.

    Algo habrá que hacer para que esto no vuelva a pasar y si ocurre, que se tenga el tiempo suficiente para reaccionar todas las partes. Lo que no puede pasar es que se suspendan las pruebas horas antes de su celebración, cuando ya nada se puede hacer o cambiar.

    Señores implicados en estos menesteres, esto no puede volver a ocurrir. Se deberán crear urgentemente nuevos protocolos que den seguridad a todos los implicados, sobre todo a los equipos participantes en cada una de las pruebas.