• Novedades
    21 / 12 / 2017
    Un reto llamado Alpine

    Alpine A110 Première Édition

    Un reto llamado Alpine

    Renault ha querido reactivar la marca Alpine con el nacimiento del A110, 55 años después que el original, su precio partirá de los 58.000 Euros.

    En un principio siempre pensamos que reactivar algo no es tarea fácil, pero Alpine lo tiene hecho con el nuevo A110, ya que su agilidad, su compacto tamaño y su ligereza, le van a ayudar muchísimo en su entrada por la puerta grande en el concurrido segmento de los deportivos compactos.

    El ADN de Alpine, desde su nacimiento, ha sido la competición, por eso y para eso nació esta marca en 1955. La inquietud de su creador Jean Rédélé, hizo que sus Alpine consiguieran las tres primeras plazas en el Rally de Montecarlo de 1971 con el A110, se había creado un mito.

    Para conseguir prestaciones y estabilidad existe un componente vital en la ecuación, el peso, y en eso Alpine ha logrado dejar la báscula de su nuevo A110 en 1080 kg. (1.103 con extras) gracias en parte a su chasis de aluminio. Pero además el reparto de pesos es casi de competición con un 44% delante y 56% detrás. Y ya pera rematar, el centro de gravedad se sitúa casi en la cintura del conductor, todo un “deportivo”.

    Ahora quedaba el motor y Alpine no se complicó, utilizando un 4 cilindros turbo de 1.800 cc. que desarrolla una potencia de 252 CV a 6.000 rpm y todo ello con unos consumos moderados y una emisiones propias de vehículos de menos potencia, lo que le ha ayudado para rebajar el impuesto de matriculación en España. Su posición central trasera y propulsión trasera, como debe ser.

    Falta un dato fundamental y es la caja de cambios, que en un principio se trabajó en una manual con los chicos de Caterham, pero que al final se decidió por una secuencial de 7 velocidades de doble embrague firmada por los alemanes de Getrag, bajo mi punto de vista todo un acierto.

    Su excelente relación peso/potencia (4,37 kg/caballo), a la que se suman la función launch control, permite al A110 pasar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos. La velocidad punta está electrónicamente limitada a 250 km/h. Gracias a su estructura aligerada, la eficacia energética es excelente (con un consumo mixto de 6,1 l/100 km) y se combina con bajas emisiones de CO2 (138 g/km).

    Parar parar a este pura sangre, los discos de freno de 320 mm son de Brembo y están dotados, en la parte delantera, de pinzas de aluminio de cuatro pistones. Por su parte, el sistema de control de estabilidad incluye un modo intermedio Sport, así como un modo Track que tolera algo más de derrapaje antes de intervenir y ofrece una conducción más deportiva pero segura. En circuito, es posible desactivar por completo el ESP cualquiera que sea el modo de conducción seleccionado.

    Los tres modos de conducción son Normal, Sport y Track. El paso de uno a otro modifica parámetros tales como la respuesta del acelerador, la asistencia de la dirección, la velocidad de cambio de las marchas, la sonoridad del escape y la intervención del control de estabilidad. Se cuenta así con un pilotaje más incisivo y excitante, con más emoción. En el cuadro de instrumentos, la visualización digital de la pantalla TFT 10 pulgadas también cambia en función del modo de conducción y da prioridad al cuentarrevoluciones, a la visualización de la marcha metida y al indicador de paso de las marchas en los modos Sport y Track.

    Interior

    El acceso al habitáculo se encuentra entre los más fáciles del segmento de los deportivos gracias a un umbral estrecho y bajo, mientras que el interior se hace eco de la estructura aligerada del A110 Première Édition. La consola central flotante y los soportes aparentes de los asientos le confieren practicidad y ligereza, mientras que los asientos baquets Sabelt de cuero moderan el peso del vehículo. Los altavoces del sistema audio Focal poseen membranas que utilizan la tecnología patentada Flax, garantía de un sonido puro y preciso. Por último, los pedales y el reposapiés del pasajero de aluminio reflejan la ligereza de la estructura de aluminio del coche.

    Cada ejemplar del A110 Première Édition luce con orgullo una placa numerada en la consola central. El modelo se propone con un equipamiento de serie muy completo, subrayando así su utilización para el día a día. Equipado con un sistema de navegación por satélite, con un sistema de climatización y con un regulador de velocidad, el A110 Première Édition es muy agradable de conducir y de utilizar para la vida diaria. Además, Alpine Telemetrics permite a los pilotos grabar sus tiempos por vuelta en circuito y memorizar sus resultados.

    13/50

    Con todo esto, los deberes ya están hechos, ahora debemos plasmar nuestra sensación en carretera y circuito. En un principio la Première Édition de 1955 unidades “numeradas” ya estaría toda reservada, pero para las pruebas de prensa, Alpine fabricó 50 A110 y pudimos disfrutar de la unidad 13/50.

    Como es lógico, la primera preocupación es el acceso al habitáculo, paso que aprobó sin ningún problema. Ya estábamos dentro, ahora tocaba la posición de conducción, otra buena noticia el volante se puede mover en profundidad y en altura, pero el baquet tiene el respaldo fijo, aunque se podrá cambiar algo cambiando unos tornillos en la base, cosa que deberemos hacer en el taller.

    Las primeras sensaciones iban por buen camino, su comportamiento en conducción normal es más que aceptable, sabe ir despacio y sin tirones ni brusquedades utilizando el modo normal. Aunque si queremos disfrutar debemos ponerlo en modo Sport y accionar el cambio de forma manual utilizando la levas tras el volante (derecha para subir de marchas e izquierda para bajar)

    Ya le vamos cogiendo el “punto”, menuda maravilla, se puede ir muy rápido con total seguridad, sea el terreno que sea, aunque entre más curvas mejor, dado que en este terreno noto las bondades de su chasis, la fuerza de su motor y la eficacia de su cambio y frenos.

    Llegaba el momento de probarlo en circuito, lugar donde las flaquezas de cualquier automóvil salen a relucir de manera clara. Sin lugar a dudas puedo decir que, es el vehículo de serie que mejor se ha comportado de los que yo he podido probar en un circuito cerrado. Su estabilidad llega hasta límites insospechados y cuando cruzamos ese límite permite corregir sin grandes brusquedades, aquí se hace notar su bajo peso, su reparto de pesos y el centro de gravedad tan cerca del conductor, “lo sientes todo”.

    Además el motor está siempre lleno, en parte a la excelente relación de cambio que permite sacar todos y cada uno de los 252 CV (parecen más) que tiene. Como no, los frenos están presentes en cada momento y parecen que no se fatigan nunca, pudiendo disponer de ellos en las extremas condiciones, como la frenada a final de recta en la que se llegaba a más de 200 km/h. todo un alarde de poderío.

    En conclusión, todo es fácil en el nuevo Alpine A110, es un coche para disfrutar de la conducción y que sin duda el creador de la marca estaría muy orgulloso de llevar su logotipo en el capó.