• Pruebas Racing
    15 / 03 / 2016
    Prueba Racing VW Polo Súper 1600

    MD7

    Prueba Racing VW Polo Súper 1600

    Seguimos con las Pruebas Racing que hemos hecho y que recuperamos para www.motoraldia7.com

     

    Una verdadera Arma Joven, sí Arma Joven, como el título de aquella película de vaqueros donde forajidos muy jóvenes imponían su ley en el oeste americano. Algo parecido ha hecho Ayose Alonso con el VW Polo Súper 1600, pero en el Trofeo Neumáticos José Luis de Promoción, donde se ha impuesto con total autoridad.

    Esta unidad llegaba a manos del equipo tras pasar por Toñi Ponce (su último piloto) y gracias a ello hablaba perfectamente canario, ya que con los reglajes del propio Toñi ha competido toda la temporada sin ningún problema. Ahora me tocaba a mi probarlo, ¡que honor! La verdad es que ha sido un placer compartir una tarde con Juan y Ayose Alonso, dado que ambos aman este deporte como yo.

    Partiendo de la base de un Polo de la IV generación la transformación ha sido radical, tanto en el exterior como en el interior y mecánicamente. Las líneas pasan a ser ahora muy agresivas con grandes pasos de rueda para albergar los grandes neumáticos de 17’ pulgadas y el ensanchamiento de vías (algo más de 16 cm en cada tren) En el interior sólo está lo necesario, un arco antivuelco muy bien resuelto y sólido, el tablero original se mantiene pero aligerado al máximo con un panel electrónico con muchos indicadores e interruptores, llamando la atención al alta palanca del cambio secuencial y a su lado el freno de mano hidráulico, teniendo entre ambos el regulador de frenada.

    En cuanto a la mecánica se trata del mismo motor del Polo GTI, un 1600 de cuatro cilindros y 16 válvulas de 125 CV al que se le han sacado 215 CV aproximadamente a 8.750 rpm. Todo ello gracias ha nuevos pistones, bielas y cigüeñal y en la culata; nuevas válvulas, asientos y árboles de levas de mayor cruce, así como un trabajo muy especial en los conductos de admisión y escape.

    La caja de cambios es sin duda, lo que hace que este tipo de coches sea tan efectivos y aquí no han escatimado esfuerzos, siendo ahora una caja de cambios manual con mando secuencial y seis velocidades, por supuesto se mantiene la tracción delantera pero con un diferencial autoblocante multidisco y embrague cerámico.

    Los frenos también están muy bien resueltos, con discos ventilados de 335 milímetros delante, macizos de 280 milímetros detrás y ambos con pinzas Alcon de aluminio. 

    Fácil de conducir

    Ya instalados en el baquet, la postura “casi” la consigo, gracias sobre todo a que el volante se podía elegir la altura, pero la distancia a los pedales no era la ideal, aunque para el ritmo que yo iba a imprimir al coche valía perfectamente. Como todos los coches de competición el ritual de arrancada es muy típico y este coche no podía ser menos, electricidad, bomba y contacto.

    Gracias a un peso contenido de aproximadamente 950 ks fue fácil arrancar y prácticamente nos hicimos a su conducción en seguida, estábamos ante un arma perfecta para un piloto joven y con los pies bien asentados en el suelo. Al ser un tracción delantera su conducción resulta algo más fácil, donde pones la mirada allí pones el coche, su dirección es precisa y muy efectiva (puesta a punto por Octavio Quesada) un punto de vital importancia en un coche de carreras. En un principio el ritmo lo situaba en 8.000 rpm para adaptarnos a las reacciones del coche, pero la caja de cambios secuencial nos incitaba a seguir apurando, fue en ese momento, acercándote al corte de encendido en casi 9.000 rpm donde realmente aparece la potencia y las posibilidades del Polo Super 1600, aunque para mantener ese ritmo hay que estar muy preparado física y mentalmente.

    Su comportamiento es muy predecible, podemos llevarlo (con ruedas en condiciones) hasta donde queremos, haciendo patinar el tren delantero o no, y con un tren trasero que aguanta el tirón sin inmutarse, que eso sí levantando la rueda interior en cada curva.

    En definitiva un verdadero coche de rallys, pensado y fabricado para ser efectivo en casi cualquier circunstancia y que en el Circuito de Maspalomas va más que sobrado en casi todos lados, un arma perfecta para Ayose, que además ha sabido dominar sin ningún golpe, algo digno de admirar.

    Un poco de historia

    El VW Polo Súper 1600 vio la luz por la inquietud de la marca alemana en el mundo de la competición, siendo su primera aparición en agosto del 2002 oficiando de coche 0 en el Rally de Alemania. Pero fue en el 2003 cuando obtenía el la homologación de la FIA para competir. Aunque también debemos decir que no ha tenido ninguna evolución desde que se fabrico este modelo. 

    A Canarias llegaba una unidad fabricada es profeso para Domingo Alonso y que se ponía en manos de los hermanos Ponce en diferentes años, pero a finales del año pasado, Toñi Ponce la ponía en venta y era adquirida por  Juan Alonso para ponerlo en manos de su hijo Ayose, que haría con él el Trofeo Neumáticos José Luis de Promoción (del que es campeón) y que comprende pruebas de rallys y montaña.