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  • Pruebas Racing
    22 / 08 / 2016
    Una escuela perfecta

    MD7

    Una escuela perfecta

    Hemos podido probar una de las unidades de Opel Adam Cup del equipo de Orteauto, concretamente la que conduce habitualmente Oliver Nieves.

    Siempre es un placer ponerse a los mandos de un coche de carreras, algo que está al alcance de muy pocos. Por eso, aceptamos la invitación de Antonio Ortega para conducir su Opel Adam Cup.

    Se trata de un modelo con un equipamiento que llega directamente de Opel Motorsport, aunque con un motor que no supera los 145 CV, es todo un coche de carreras, por sensaciones y lo que llega a entregar si se conduce con decisión.

    Hay muy pocos equipos que se dediquen en Canarias a alquilar coches de competición, cosa que en península si ocurre y en gran medida, por no hablar de Europa que es práctica habitual. Desde hace unos años, Antonio Ortega con su empresa Orteauto Sport, lo lleva haciendo con mucho éxito, alquilando o manteniendo coches en las competiciones de toda Canarias.

    La última adquisición de Orteauto ha sido un Opel Adam Cup, del que ya tenía uno en sus talleres, y que gracias a su excelente resultado se decidió a apostar por otra unidad de la marca alemana.

    La primera unidad, llegada a Canarias a finales del año pasado, es la que Antonio nos ha cedido para probar y en un primer momento podemos decir que es un verdadero coche de carreras y aunque la potencia no es muy grande, creemos que gracias a su peso y la caja secuencial seguro que será muy efectivo y divertido.

    En un primer vistazo se nota que el coche está montado con unas terminaciones increíbles, cosa que se ha llevado a cabo por Opel Motorsport. Desde fuera ya se aprecia su baja altura al suelo, con un balance delantero y trasero igualados, lo que en teoría debería hacerlo muy estable, tema muy importante por la corta distancia entre ejes de este Adam Cup.

    No le falta detalle, tanto en seguridad como en equipamiento racing, llamando la atención la prominente palanca de la caja de cambios secuencial, firmada por los franceses de Sadev, así como una pantalla digital en donde, además de ver el cambio engranado, disponemos de una luz (azul) programable, para saber hasta dónde estirar cada cambio.

    En acción
    Ya lo hemos probado, y lo primero que se me viene a la mente es que estamos ante un perfecto pupitre de escuela, o lo que es lo mismo, un lugar perfecto para aprender a ir rápido en las competiciones. Todo está enfocado para aprender. No es un coche con mucha potencia, pero en lo demás es increíble.

    Ya hablamos de lo que significa una caja de cambios secuencial, pero no es lo mismo probarla en carrera, una “maravilla”. Aquí nos podemos hacer una idea de lo que disfrutan los pilotos con una caja de estas características, bien es verdad que el motor tiene “solo” 145 CV, pero la caja secuencial hace que parezca que tiene algunos más, ya que podemos utilizar el cambio adecuado en cada circunstancia, muy rápidamente.

    En cada metro recorrido con este coche confirmamos que estamos ante un coche de carreras de verdad, lo tiene todo y no se ha escatimado en los materiales, como por ejemplo la suspensión firmada por Reiger. Su trabajo se nos antoja muy complicado debido sobre todo al ancho de vías y ejes, que hace que el trabajo de puesta a punto sea complicado, pero cuando éste se consigue parece que estemos conduciendo un kart, con unas reacciones muy rápidas que lo hacen tremendamente ágil.

    Uno de los apartados en los que hay que concentrarse es en los frenos y no es que falten o se queden cortos, sino que su tacto es algo especial y deberemos habituarnos a prepararlos para las frenadas. Cosa que conseguiremos bombeando el pedal un poco antes de exigirles el máximo, logrando de este modo un tacto ideal.

    El motor es perfecto para este coche, aunque como todo el mundo nos gustaría tener más potencia, pero eso equivaldría a gastar en torno a los 12.000 euros para sacarle otros 40 CV más y por su puesto recortarle su vida útil, no olvídelos que estamos ante un motor de 1.6 litros.

    En conclusión, se trata de un coche con unas sensaciones racing de primer nivel, con el que no optaremos a puestos de cabeza, pero si aprenderemos para cuando lleguemos a metas mayores, y cuando el tramo nos lo permita, no exigiendo mucha potencia, dará más de un susto a vehículos más potentes. Su balance es ideal para adentrarnos en el deporte que nos gusta y eso es vital cuando el bolsillo aprieta.

    Agradecimientos
    Es de bien nacido ser agradecido y en este tipo de pruebas hay que poner de acuerdo a muchas personas para, solamente, llevarlas a término. En primer lugar al Circuito de Maspalomas, lugar ideal para este tipo de tomas de contacto racing y en el que tanto el Sr. Domínguez, como el Sr. Macías siempre se han portado de manera sobresaliente.
    Por otro lado está el dueño del coche, Antonio Ortega, que tiene la valentía de poner sus coches en mis manos, hecho que lleva haciendo desde hace muchos años y de lo que tenemos que mostrarnos agradecidos. Así como Oliver Nieves que nos mostró “casi” todos los secretos del Opel Adam Cup.

    Ficha técnica
    Motor: Cuatro cilindros 1,6 litros 16V distribución variable   
    Potencia: 103 KW (145 CV) a 6.500 rpm
    Par motor: 160 Nm a 4.700 rpm
    Caja de Cambios: Tipo secuencial de 5 velocidades marca Sadev, con autoblocante.
    Suspensiones: Reiger Racing tipo McPherson
    Dirección: Electrohidráulica
    Llantas: 6.5 x 16 EVO Corse de aluminio
    Frenos: Pinza delantera de 4 pistones, discos delanteros de 305 mm. y traseros de 264 mm. Marca Brembo.
    Dimensiones: Largo 3.698 mm, ancho de 1.720 mm, altura de 1.442 mm, distancia entre ejes 2.310 mm, peso 1,090 kg.