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  • Pruebas
    25 / 08 / 2016
    Súper, Súper GT

    MD7

    Súper, Súper GT


    KTM 1290 Súper Duke GT, no me ha defraudado, es todo lo que aparenta.


    Cuando se me presentó la oportunidad de probar la Súper Duke GT, todo lo que había leído de ella, hacía que tuviera muchas ganas de hacerlo. Gracias a Valsebike, concesionario de KTM para la provincia de Las Palmas, la pude disfrutar todo un fin de semana completo, incluyendo un lunes festivo.

    No me ha defraudado la KTM, es la primera de la marca que tengo la ocasión de montar, y espero que no sea la última. Todo lo leído sobre ella, ahí estaba. Le hice cerca de 450 km en todo tipo de terrenos y en ningún momento lo que he sentido sobre ella me ha defraudado. Durante todos estos kilómetros nunca he sentido, por malas posturas, cansancio ni malestar encima de ella, todo lo contrario su posición de conducción hace que los kilómetros pasen como si nada. Tanto en conducción turística como en conducción “sport” o más Racing, pronto noté que llevaba una moto muy ágil, estable, cómoda y rutera 100%. Con unas prestaciones “brutales”, tanto activas como pasivas.

    Sobre la base de la Super Duke R, la nueva Sport Touring de KTM, se puede meter en el saco de las maxi trail, o super nakeed , o sport touring, ya que podría competir con cualquier contrincante en cada una de estas categorías. Con un peso de 229 kg con tanque lleno y una potencia de 173 CV a 9500 rpm es capaz de medirse con quien quiera, eso sí, no es una moto hecha para principiantes o eso pensamos. Sus prestaciones quizás asusten a primera vista, pero  con un poco de experiencia y sabiendo lo que llevamos entre manos, son el equipo ideal para hacer turismo, o para moto del día a día, por no decir que se puede ir muy muy rápido por nuestras carreteras, debido principalmente a una parte ciclo que te permite lo que quieras.

    Nada más arrancar notas que la posición de conducción conseguida por KTM, es muy lograda. Su manillar regulable en tres posiciones, su asiento más mullido y amplio que su hermana la R (igual que el asiento del ocupante trasero, ahora más grande). Su enorme depósito de combustible de 23 litros, que no es un problema para ubicarnos con nuestras piernas bien acoplados, junto a los pisantes, situados un poco más bajos.  Te encuentras cómodo enseguida, y la protección contra el viento es buena debido a su diseño y nueva pantalla regulable en altura de forma manual, incluso en movimiento. Destacaríamos que la evacuación de calor del motor es muy acertada no sintiéndose malestar en este sentido.

    Parte de la culpa de que en principio la adaptación a la GT, sea tan rápida, aparte del tema de la ergonomía al sentarnos, es debido a toda la electrónica de que hace gala en su equipamiento.  Comenzando por su suspensión semi activa firmada por White power, con tres modos de conducción (Confort, Street,y Sport) a la que se le pueden hacer modificaciones según la carga que llevemos (1 piloto + maletas + 2 pilotos + maletas) Esta dispone el efecto anti-hundimiento para que la moto en todo momento vaya plana, no importa en qué situación, incluso en apuradas fuertes (no actúa en modo sport). La horquilla es una invertida de 48mm, y 125mm de recorrido, siendo el recorrido del amortiguador trasero de 156mm. Equipa también amortiguador de dirección de WP.

    Evidentemente disponemos de ABS. De la casa Bosch, con la inclusión del modo Supermoto, en el que pasa a ser menos intrusivo en tren delantero, y en el trasero se desconecta para permitir los deslizamientos en las frenadas, el que sepa hacerlo claro. Los frenos están bien despachados con el equipo Brembo de pinzas radiales (M50) con discos de 320mm delante y  disco trasero de 240mm con pinza flotante de dos pistones. El sistema de frenado permite su uso óptimo en cualquier condición de uso tanto por suavidad, como contundencia cuando es necesaria, sin mostrar signos de fatiga tras uso continuado. Es verdad que su motor ayuda mucho en las frenadas, ya que retiene bastante si lo llevamos en la marcha idónea.

    Tanto el ABS como el control de tracción están asistidos por el sistema MSC (Motorcycle Stability Control) que envía parámetros de inclinación y aceleración en todo momento al ABS y el control de tracción (desconectable), lo que permite frenar sin miedo a bloquear estando inclinado y acelerar también sin miedo aun inclinados. Siendo el tacto del acelerador muy bueno nunca están de más estas ayudas, que lo hacen todo más fácil, incluso te llegas a creer eso de “qué bueno soy”.

    El chasis es el mismo que vertebra la Super  Duke R, el multitubular ya conocido y que se ha reforzado por delante para poder incluir el carenado, y por detrás, al subchasis de aluminio se le ha dado más largura y refuerzos para poder llevar a un pasajero más cómodo, además de carga en sus dos magníficas maletas laterales que tenemos como opción. El sistema de sujeción de las mismas me parece fantástico ya que no solo son fáciles de poner y desmontar, sino que al quitarlas no se queda en nuestra moto ningún aditamento en forma de hierros que afeen la figura. Me parece que es la manera idónea de sujeción de las maletas y que seguramente pronto veremos en otros modelos y marcas. En cuanto a su conducción, una cosa que me sorprendió, ya que no suelo hacerlo, es que te invita a “sacar culo” en curvas tanto rápidas como lentas, manteniendo su chasis la compostura.

    Su inmenso motor, el LC8 V-Twin a 75º DOHC de 1.301 cc ya conocido por equiparlo también su hermana la R, ahora es mucho más suave y es capaz de entregar más respuesta a bajo régimen. Además se sitúa como la Sport Touring más rápida de las actuales. Sus 173Cv se dejan notar desde abajo gracias a un par de 144 Nm, que hace que tengamos unas aceleraciones fulgurantes, ahora es mucho más elástico y dócil. Destacar la incorporación de sistema Quick-Shifter para el cambio rápido sin necesidad del embrague, sistema que ya alguna vez he nombrado como “adiptivo”.

    Frente al manillar nos encontramos con un completo “panel de instrumentos”, incluyendo por una parte el cuentarrevoluciones analógico y junto a él un display en la misma carcasa. En este, su parte más grande se dedica al velocímetro, el resto para indicador de marcha engranada, reloj, nivel de gasolina, temperatura del motor, y modo de conducción seleccionado. En otro display a la izquierda tenemos el navegador del menú, por el que haremos todos los cambios en los parámetros configurables manejándolo desde el puño izquierdo con una botonera de buen tamaño y de fácil manejo. Se incluye en el equipamiento el sistema de control de presión de neumáticos, ideal para largos kilometrajes, ya que te avisará de cualquier problema con la presión durante la conducción. Los intermitentes traen un sistema que se desconectan solo pasados unos 10 segundos. (a quien no se le ha olvidado quitarlo alguna vez) También disponemos del sistema de alumbrado para curvas (Cornering Light) que va encendiendo en los fronto-laterales del carenado y según la inclinación del momento, cada uno de los tres led integrados y que además sirven de indicadores de dirección.

    Esta moto sin duda va a marcar un antes y un después en cuanto a los modelos Sport Touring y sus competidoras van a tener que mejorar sus prestaciones y equipamiento ya que la Super Duke GT lo tiene todo. La puedes ver, y pedir pruebas en Valsebike (concesionario oficial de la marca) Su precio es de 18.586 €

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