• Pruebas
    20 / 04 / 2017
    Bonneville Bobber, escandalosamente hermosa.

    Triumph Bonneville Bobber

    Bonneville Bobber, escandalosamente hermosa.

    Una moto que desde que la vimos en su presentación en Internet por parte de Triumph nos levantó unas expectativas inusitadas para una moto de estilo custom, y que a nadie ha dejado indiferente.

    Durante la prueba realizada durante todo un fin de semana, la bobber levantaba expectación por donde quiera que fueras. Es la única moto de las que hemos probado, que llamaba la atención a niños, mayores, mujeres, abuelos….a todo el mundo!!. Todos se paraban sin remisión a admirarla y como no, a hacerse fotos, de verdad que fue algo fuera de lo normal.

    Triumph siguiendo con su gama “modern classics”, ha dado en el clavo con el diseño de una auténtica Bobber al estilo de los años 40, pero incluyendo las más altas prestaciones y seguridad que ofrece la tecnología actual. Todo aplicado al estilo Bonneville da como resultado una moto llamativa y que podemos considerar una custom de fábrica 100%.

    Diseño minimalista

    Las “Bobber” son un estilo de moto que tienen mucho que ver  con las Harley Davidson, las Triumph o las Indian. Este estilo de motos surgió en los años 40 en Estados Unidos y sus principales ideólogos fueron los soldados de la 2º guerra mundial que volvían a casa y buscaban unas motos no tan pesadas como las Harley existentes en ese momento y lo que hicieron fue despojarlas de los más superfluo y las dejaron casi en la mínima expresión. Eran motos rápidas, sobre todo por su relación entre peso y potencia, que marcaron época. Otra de sus características es que eran bajas, muy bajitas y montaban ruedas del mismo diámetro en ambos trenes y una gran distancia entre ejes lo que les daba una visión muy característica. Estas motos pretendían evocar fiereza y un estilo de vida desenfadado.

    La nueva Bobber mantiene todo lo que una auténtica Bobber debe tener. Para cumplir con las señas de una verdadera bobber han despojado de casi todo a la Bonneville T120 hasta dejar sólo lo imprescindible. Con sus líneas despejadas y silueta baja, asiento monoplaza, manillar ancho y bajo, carrocería y faro reducidos al mínimo, depósito esculpido, llantas de radios, una rueda trasera ancha y una imprescindible zaga de aspecto rígido, junto con un guardabarros descubierto.

    Todo el diseño de la Bobber es nuevo, pero llama especialmente la atención el  basculante de estructura tubular de aspecto rígido y el mono-amortiguador oculto (lo que da la impresión de ser una moto sin amortiguación) que logran que la Bobber sea tan fascinante de conducir como de contemplar. Justo encima nos encontramos con un asiento monoplaza con un diseño espectacular y que resulta mucho más cómodo de lo que pueda parecer, incluso teniendo la posibilidad de subirlo, bajarlo, adelantarlo a atrasarlo hasta conseguir tu posición idónea tengas la altura que tengas. Además para terminar de acomodarte su panel de instrumentos se puede ajustar cambiando su ángulo de visión, para que lo tengas a la vista en todo momento y sin olvidarnos de las manetas también regulables.

    Como ya decíamos anteriormente, la Bobber dispone de los últimos adelantos en cuanto a seguridad, pero es que en Triumph ha querido que todos estos no sean apreciables a simple vista consiguiendo que todo quede “escondido”, pero están ahí para ayudar a la conducción y tu placer. Comenzando por su acelerador electrónico, que asegura un control exquisito del mismo, quedando casi imperceptible tras una imitación de auténticos carburadores.

    También dispone de control de tracción desconectable, éste durante la prueba lo encontramos bastante intrusivo, sobre todo lo notas si circulas por zonas bacheadas y al abrir gas notaras que actúa para nuestro gusto demasiado pronto, teniendo fácil solución con la posibilidad de desconectarlo. Como no, dispones de ordenador de a bordo para controlar todos los parámetros y ajustes.

    Otra de sus ayudas son los modos de conducción “Road” y “Rain”. A nosotros especialmente nos gustó el modo Road que es donde la Bobber te ofrece todo, además de que durante nuestras rutas por la isla no nos encontramos con nada de lluvia. El embrague asistido anti rebote, también de serie,  viene muy bien si quieres apurar, aun no siendo una moto para esto de apurar, y al contrario que su control de tracción que sería mejorable, nos pareció un acierto.

    Motor Bonneville 1200 HT

    Sobre el ya conocido motor Bonneville de 1200cc. cargado de par se le aplicado una configuración específica para conseguir aún más par motor y potencia a bajas revoluciones. La potencia que nos ofrece es de 77CV a 6100 rpm, pero lo mejor es un increíble par motor de 106Nm a 4000 rpm. Es un verdadero placer la sensación de potencia que nos brinda, pareciendo que disponemos de más CV de los que realmente son. Las aceleraciones que es capaz de desarrollar son excitantes y si le unes el sonido que emiten sus dos escapes de doble capa de acero inoxidable pulido con silenciadores de acero inoxidable, te vas a sentir un auténtico motero de los años 40.

    Prueba dinámica.

    Lo primero a lo que te tienes que acostumbrar, es que para poner el contacto tienes que llevar la llave a la parte derecha de la moto donde se encuentra el bombín de la misma que cuenta con inmovilizador electrónico, incluyendo en la llave un transporder vinculado al sistema de arranque.

    Nada más ponerte en marcha, la sensación que me transmitió a parte de la sensación de musculosa, no solo visualmente, es que parecía que ya la había llevado anteriormente, enseguida me hice a ella. Es todo suavidad hasta que decides abrirle y es cuando su motor con un sonido precioso dice aquí estoy. Puedes llevarla de manera tranquila o de manera no tan tranquila, que te vas a divertir siempre, por lo menos yo lo hice, me divertí y mucho.

    La posición de conducción es óptima encontrándome a gusto sobre ella desde un primer momento. Le pude realizar cerca de 300 km en estos días, incluyendo la salida mensual que organiza Triumph Canarias Gubra con sus clientes, y de la cual disfruté completamente. Durante la misma pude apreciar sus cualidades ruteras por el centro de nuestra isla, siendo capaz de mantener ritmos bastante ligeros sin agobios, siempre teniendo cuidado ya que sus estriberas  te avisan de que nos estás llevando una moto para hacer tumbadas considerables. Solo es cuestión de ajustar tu conducción a esta moto, y como lo hice, pues desplazando el tronco al sentido de la curva intentando no tumbar demasiado, acompañando con mi cuerpo la trazada. Haciendo esto, todo genial.

    En cuanto a los frenos, los encontré más que suficientes (Disco flotante de 310mm delante y disco de 255mm detrás), aunque si notarás en algún momento que quieras parar la moto de una forma más brusca que tienes que tirar bastante de la maneta, pero nada que sea destacable como un fallo. El cuanto al ABS de serie, solo decir que muy bien afinado, junto con el resto de la parte ciclo.

    Cámbiala a tu gusto.

    Triumph ofrece la posibilidad de adaptar tu Bobber a tu estilo personal con más de 150 accesorios para elegir, como silenciosos Vance & Hines, manillares “cuelga monos”, aros de faro con distintos acabados, retrovisores convexos, semi manillares, guadabarros delantero recortado, o intermitentes led entre otras posibilidades. También puedes mejorar el nivel de confort en marcha con prácticos accesorios como los puños calefactables, el sistema de control de velocidad de crucero, bolsa a medida para el basculante o asientos acanalados.

    Coincidiendo con la celebración de 3º LPA Motown, tendrás la posibilidad que brinda Triumph Canarias Gubra de probarla, visitando su stand en la feria. Desde luego te va a sorprender, te guste o no este estilo de motos, su indudable atractivo hará que te pienses o incluso cambies tu estilo motero…. ¿quién sabe?

    Su precio parte de los 13.100 € sin impuesto municipal.

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