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  • Reportajes
    22 / 07 / 2017
    Mi Primera Vez

    Curso de iniciación a la Scooter

    Mi Primera Vez

    Una jornada inolvidable en el 1º Curso de Iniciación a la Scooter, descubre la experiencia de Alba de Felipe junto a Honda Motos Canarias.

    Hacía meses que me habían “chivado” que Honda Canarias realizaría un curso de iniciación a la scooter, desde el minuto uno dije que sí, era imposible negarse, siempre he tenido el sueño y la ilusión de conducir una moto y se iba a cumplir !!! 

    Iban pasando los meses y todavía no teníamos fecha, cada vez que hablaba con alguno de los responsables de Honda Motos Canarias le preguntaba compulsivamente, si ya sabían algo, mis ganas y mi nerviosismo iban en aumento, no dejaba de preguntarme como sería el curso, que podríamos hacer, que aprendería… pero nunca me hubiese imaginado lo que realmente viví.

    Para ponerles en situación, a mi siempre me han atraído las motos, la velocidad, la libertad que sientes al estar subido en una, ya saben, esas cosas que tanto oyes decir a los moteros.

    Nunca había tenido la oportunidad de conducir una y este era el momento y el lugar adecuado para hacerlo, como inexperta ante los mandos de una 125 llegaba al curso con la idea de “seguro que es fácil”, pero está claro que me equivocaba y es que no es lo mismo verlo que hacerlo.

    La jornada comenzó con una amena clase teórica impartida por David Rodríguez, en la que nos explicó la importancia de la seguridad y las nociones básicas de conducción como la fijación de la mirada, la alineación de tu cuerpo para dominar los movimientos de la motocicleta, los tipos de frenada y cuales son más efectivas dependiendo de las circunstancias.

    Todas estas explicaciones debíamos ponerlas en práctica en el circuito que nos tenían preparado, pero primero había que equiparse para ello.

    Aunque me sentía un robot, realmente estaba cómoda con todas las protecciones, lo primordial el casco, ya que más del 70% de las lesiones en un accidente están en la parte superior del cuerpo. También llevaba protección para el pecho y espalda, coderas, rodilleras y guantes.

    Llegó el momento de bajar a pista, lo primero que me enseñaron fueron algunos trucos para quitar y poner la burra, como utilizar tu cuerpo para ejercer más fuerza o como sacarla de sitios estrechos.

    Nada más montarme en la scooter sentí bastante nerviosismo, llegaba el momento de aplicar los consejos de David. He de reconocer que durante los primeros minutos no supe aplicarlos, fue entonces cuando los monitores me separaron del resto junto a otras dos compañeras para hacernos una atención personalizada. Elieset fue mi monitor durante estos primeros minutos, no se alejó de mi ni un segundo, lo que hizo que fuese cogiendo más y más confianza gracias a sus consejos y su motivación.

    Poco a poco fui cogiendo soltura convirtiendo la teoría en práctica, cuando dominé la frenada y el giro pude incorporarme al resto de compañeros en el circuito avanzado.

    Seguimos practicando frenadas, primero utilizando el freno trasero, de esta manera la frenada es más larga, después el freno delantero este es el freno más “complicado” cuando te inicias en la conducción de motocicletas ya que si no tienes el tacto suficiente puedes llevarte un buen susto y por último la frenada con ambos, esta es la más segura sobretodo cuando vas a más velocidad.

    El siguiente ejercicio fue el ocho, aquí aprendí a mantener el “gas” de manera continua y a realizar giros hacia derecha e izquierda, mi primer error en este ejercicio fue el no fijar la mirada en la dirección correcta, el ampliar la mirada y el dirigir tu cuerpo hacia la dirección que deseas llevar, esto es primordial para que el movimiento fluya, mi siguiente error fue girar los mandos sin cambiar mi posición en la moto, con lo que el movimiento era casi imposible.

    Mi talón de Aquiles fue el zig-zag me resultó muy complicado de hacer, en algunas ocasiones iba demasiado rápido como para girar en un espacio tan corto, otras veces no mantenía el ritmo por lo que me salía de los conos.

    Por último nos dejaron un rato libre para hacer lo que quisiéramos, ya tenía la seguridad suficiente como para intentar coger más velocidad en alguno de los ejercicios y les aseguro que si hubiese sido por mi, me hubiese pasado la tarde entera en el circuito!!!

    Me llevo una experiencia de 10 gracias a los monitores, los cuales fueron súper atentos y amables en todo momento. Espero seguir aprendiendo para poder conducir mi propia scooter en carretera, además este curso me ha servido para concienciarme aún más de los peligros a los que están expuestos los moteros y es que no es lo mismo contarlo que vivirlo.

    Gracias Honda Motos Canarias!!